Los ácaros de las orejas pueden ser una experiencia muy incómoda para tu gato y, de hecho, pueden generar problemas de salud graves. Afortunadamente, prevenir y tratar los ácaros de las orejas en gatos es un proceso relativamente sencillo. Lee nuestra guía detallada para saber cómo los gatos se contagian, qué signos observar y cómo proteger a tu amigo felino.
Los ácaros de las orejas en gatos (Otodectes cynotis) son parásitos microscópicos que se alojan en las orejas de los felinos, alimentándose de su piel, cera y aceites. Son altamente contagiosos y se transmiten de un animal a otro, generalmente por contacto físico cercano. Aunque son más comunes en gatos, especialmente aquellos que pasan tiempo al aire libre, también pueden afectar a los perros.
Una vez que un ácaro se establece en la oreja del gato, puede reproducirse y multiplicarse rápidamente; basta con menos de cuatro semanas para que un huevo eclosione y se convierta en un adulto capaz de reproducirse. Esto puede causar infecciones en el oído, dificultades auditivas, problemas de equilibrio, sin contar la incomodidad y el daño en la piel debido al rascado constante.
Para prevenir estos problemas, es importante ser capaz de identificar los primeros signos de infestación por ácaros y solicitar ayuda veterinaria lo antes posible.
Dado que los ácaros de las orejas son diminutos y suelen ocultarse en el canal auditivo, puede resultar difícil verlos a simple vista. Sin embargo, es más probable que notes los siguientes signos y síntomas de ácaros en las orejas de tu gato:
Algunos de estos signos también pueden ser causados por alergias, infecciones u otras condiciones. Puede ser difícil determinar la causa exacta sin una evaluación profesional, por lo que es recomendable llevar a tu gato al veterinario lo antes posible. Ya sea por ácaros o por alguna otra condición, un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno ayudarán a evitar complicaciones y malestar en tu gato.
El veterinario examinará las orejas de tu gato utilizando un instrumento especial llamado otoscopio, que permite observar el canal auditivo de manera profunda. Puede que sea capaz de ver los ácaros directamente, pero en ocasiones necesitará tomar una muestra de restos para examinarla bajo el microscopio.
Si el diagnóstico confirma que tu gato tiene ácaros en las orejas, el primer paso será generalmente realizar una limpieza de oídos. El veterinario eliminará cera, secreciones y otros residuos del oído, ayudando a reducir el riesgo de infección y exponiendo a los ácaros para su tratamiento.
Luego, el veterinario podría recomendarte un tratamiento tópico, gotas para los oídos, o una combinación de ambos para eliminar los ácaros.
Los tratamientos tópicos son los más comunes para los ácaros de las orejas en gatos. Son los mismos productos utilizados para tratar o prevenir las pulgas; los ingredientes que matan las pulgas también eliminan otros parásitos, incluidos los ácaros de las orejas.
Los tratamientos tópicos son más fáciles de administrar que las gotas para los oídos y los gatos suelen aceptarlos mejor. En la mayoría de los casos, solo necesitarás aplicar una pequeña cantidad del producto sobre la piel de tu gato una vez al mes.
Las gotas para los oídos se aplican dentro del canal auditivo y contienen agentes antiparasitarios diseñados para matar los ácaros. Algunas gotas solo eliminan los ácaros adultos, mientras que otras también destruyen sus huevos. Dependiendo del tipo que recomiende el veterinario, puede que necesites usarlas durante varias semanas para tratar los ácaros en todas las fases de su ciclo de vida.
Las gotas también pueden contener ingredientes que ayudan a calmar la inflamación y el dolor causados por la infestación de ácaros, mientras las orejas de tu gato se curan. Si se ha producido una infección, el veterinario podría recomendar gotas que contengan agentes antibacterianos o antifúngicos para tratarla.
Tras el tratamiento, tu veterinario puede sugerir que limpies las orejas de tu gato en casa. Pregunta con qué frecuencia deberías hacerlo y qué productos de limpieza son recomendables. Si no sabes cómo limpiar las orejas de tu gato, el veterinario te dará las pautas adecuadas.
Si tienes otros animales en casa, también deberán ser tratados para los ácaros, aunque no presenten síntomas. Asegúrate de usar solo productos específicos para cada especie, ya que utilizar productos para otras especies puede ser peligroso.
Los ácaros de las orejas pueden sobrevivir en el entorno durante mucho tiempo, lo que podría reinfectar a tu gato después del tratamiento. Para prevenirlo, es recomendable lavar toda la ropa de cama y los objetos blandos a la temperatura más alta posible y tratar tu hogar con un spray para pulgas. Consulta con tu veterinario sobre qué producto es seguro para todos los animales (y personas vulnerables) en casa.
La mejor forma de prevenir los ácaros de las orejas en gatos es utilizar un preventivo mensual contra pulgas y garrapatas, ya que muchos de estos productos también eliminan los ácaros. Esto no solo protegerá a tu gato de los ácaros, sino también de otras infestaciones parasitarias y complicaciones relacionadas. También puedes prevenir los ácaros de las orejas siguiendo estas recomendaciones:
Es posible que un ácaro se transfiera de un gato a un ser humano. Sin embargo, los ácaros no sobreviven mucho tiempo en los humanos y es muy poco probable que causen una infección. En el peor de los casos, podrían generar una erupción temporal, generalmente en brazos o piernas.
Si te preocupa que tu gato pueda contagiarse de ácaros, ¡no te angusties! Es fácil prevenirlos con vigilancia y un buen preventivo contra pulgas y garrapatas. Si notas signos y síntomas de ácaros en las orejas de tu felino, no dudes en llevarlo al veterinario. Un tratamiento rápido puede eliminar los ácaros, prevenir complicaciones y devolverle a tu gato la comodidad en poco tiempo.
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